viernes, 23 de febrero de 2018

S. Sindical CNT-AIT Línea Directa Asistencia: Foro del empleo


Un año más las empresas vuelven a montar su chiringuito en la universidad. La madrileña facultad de Economía y la Escuela Polítecnica se llenan de puestos de empresas que vienen a exponer sus buenas cualidades. Las estudiantes de la UAM, junto a sindicatos y trabajadoras de esas entrañables empresas, hemos decidido premiarlas por sus buenos atributos.
El premio a la empresa más segura se lo ha llevado Mercadona por espiar a sus trabajador@s con cámaras ocultas

Línea Directa se ha llevado el premio especial de salvaguarda de la democracia por su afán incorrompible de mantener las cosas como deben estar, con las trabajadoras explotadas y sumisas, los méritos que ha cosechado para conseguir tan anhelado premio han sido despedir y reprimir a anarcosindicalistas y demás chusma peligrosa que pondría en peligro la empresa y quizás también el Estado complice de ella. Han tenido el gusto de entregar este premio nuestras compañeras En Contingencia. 
 

El premio a la más familiar ha estado muy disputado, ya que desde el 78 (o antes) hay una competición tremenda por conseguirlo. Finalmente se lo ha llevado PWC por poner a familiares de dirigentes del PP en altos puestos a cambio de contratos públicos. Iberdrola y Telefónica se han quedado cerca de llevárselo, les deseamos más suerte la próxima vez, lo importante es participar.

El premio a la más patriota ha recaído sobre el BBVA, por negarse a devolver las cláusulas suelo y por ser la responsable desahuciar a familias enteras de sus casas.
 
 
La medalla de oro, el premio más codiciado de todos ha ido a parar a -redoble de tambores- Indra, por sus famosos despidos masivos, estar implicada en la trama Púnica y gestionar las vallas de Ceuta y Melilla.

El premio local, cómo no, ha ido a parar a nuestras queridas amigas de la Oficina de prácticas externas de la UAM, por utilizar a becarias como mano de obra barata supliendo así puestos de trabajadoras y que cuando se demuestra que es ilegal, las despide. 

Sección Sindical CNT-AIT Línea Directa Asistencia

jueves, 22 de febrero de 2018

Nuestra Memoria: María Lozano, libertaria, de las primeras fusiladas por la dictadura fascista en Madrid



Fueron ochenta las mujeres ejecutadas, todas ellas por fusilamiento, en la tapia del madrileño cementerio del Este entre 1939 y 1944 una cifra muy alta si se la comprara con la de otras ciudades con perfil de represión de posguerra como Barcelona. Cuando había condenadas a muerte, los camiones que trasladaban a los presos desde Porlier a la tapia sur del Cementerio de La Almudena pasaban por la prisión de Ventas para recoger a las mujeres condenadas a muerte.

Se llamaba María de la Salud Paz Lozano Hernández, y había nacido en Valladolid el 11 de octubre de 1909. Sus padres se llamaban Ramón Lozano y Encarnación Hernández, y pertenecía a la SIA (Solidaridad Internacional Antifascista), creada por la CNT-FAI en Valencia en abril de 1937.

Ingresó en la madrileña prisión de Ventas el 1 de diciembre de 1939. Al final de la guerra - concretamente el 15 de junio - había dado a luz un bebé, de nombre Florentino, que en ese momento tenía cinco meses de edad. Se llamaba como su padre, Florentino Salcedo Abascal, nacido en Valladolid el 19 de junio de 1904.

El martes 16 de enero de 1940 a las once de la noche, según figura en el certificado médico expedido por el médico de la prisión, fallecía el niño a causa de una bronconeumonía. Su padre, que había sido detenido y encerrado en la cárcel de Santa Rita el mismo día que María, fue fusilado en el cementerio del Este al día siguiente, miércoles 17.



Horas después, en la madrugada del viernes 19, la joven libertaria -conocida como "La gitana"- salió de la prisión para no volver jamás. El testimonio de Josefina Amalia Villa (citado aquí) abre el segundo tomo del libro "Cárcel de mujeres" (1985), de Tomasa Cuevas, y relata un caso muy semejante al de María Lozano. Posiblemente sea el mismo:

La gitana

"Formaban parte de un mismo expediente anarquista ella y una mujer que ingresó embarazada -y a eso debió su vida-, y los maridos, fusilados ambos. La pobre gitana tenía consigo a un niñito. La criatura enfermó y murió: aquella tarde estaba la mujer al lado del cuerpecillo como muerta también. Por la noche llegó la orden de ejecución. Se pidió, y se consiguió, que la dejasen vivir aquella noche. ¡Sólo una noche más al lado del cuerpo del hijo muerto! Cuando vinieron a buscarla, veinticuatro horas más tarde, iba como muerta, arrastrada, empujada, sin voluntad, sin vida ya".


El nombre y el expediente procesal de María Lozano ya habían sido localizados hace años en el archivo del Centro Penitenciario Victoria Kent. Ahora, el informe elaborado por un grupo de expertos para el Ayuntamiento de Madrid  la señala como una de las primeras mujeres ejecutadas en Madrid al finalizar la guerra civil, dato que ya aparecía en el Mujeres encarceladas: la prisión de Ventas, de la República al franquismo, de Fernando Hernández, a su vez coordinador del informe.
 

Los presos varones procedentes de las numerosas cárceles de la capital (Torrijos, Santa Rita, Yeserías, etc.) eran trasladados a la provincial de Porlier y concentrados en la capilla. Allí escuchaban la lectura de la diligencia de ejecución -que debían firmar, aunque algunos se negaran a hacerlo- y eran entregados al piquete de ejecución formado por militares o guardias civiles.

Los camiones se dirigían entonces al cementerio, pasando por el puente de Ventas, hacia la tapia Sur. Cuando había condenadas a muerte, los camiones daban un rodeo de camino para recalar en la prisión de Ventas y así recogerlas. Ese debió de ser el caso de María Lozano, condenada a muerte en consejo de guerra. Según el informe, "una vez efectuado el fusilamiento, y confirmadas las muertes con el tiro de gracia del jefe de la fuerza, los cadáveres eran transportados al depósito del cementerio, donde eran colocados en cajas de ínfima calidad, al parecer de material de cartón, forradas con una tela negra. Un oficial del cuerpo de Sanidad Militar firmaba el acta de defunción, documento que era remitido por el Juzgado militar de Ejecutorias -letra Z- al Registro Civil, en un proceso que podía durar desde días hasta años".

Por lo general, ese mismo día las autoridades del cementerio rellenaban y firmaban de manera automática una orden de inhumación para “sepultura de cuarta”, de carácter temporal, reutilizando el modelo-plantilla anterior con membrete de la República, tachado la mayor parte de las veces, como se ve en la orden de María Lozano:



La pista fundamental que aporta este documento es la anotación “Auditor”, “Auditor de guerra” o simplemente “A” (parte inferior del documento), imprescindible para identificar a los ejecutados.

Solo a partir de enero de 1940 comenzó a utilizarse un modelo propio de orden con membrete de la nueva administración, de color sepia, esta vez con la denominación de “sepultura de caridad”, pero que continuaría conviviendo con las hojas reutilizadas del periodo republicano. En la inmensa mayoría de los casos de fusilamiento, sobre todo a partir de junio de 1939, la fecha de la orden de inhumación coincide con exactitud con la de muerte, como en este caso, lo que indica que la rutina de fusilamiento de madrugada y enterramiento a lo largo del día se fue asentando.

Según el informe, casi 3.000 personas fueron fusiladas o agarrotadas en Madrid entre 1939 y 1945. Además de las Trece Rosas, otras sesenta y siete mujeres. Todas, asesinadas en las inmediaciones de la tapia del cementerio del Este.

Mujeres Libres, Madrid: jornadas "Mujeres y salud"


Desde hace siglos, las mujeres hemos visto cómo nuestros cuerpos han sido violados, maltratados y colonizados por parte de distintos tipos de profesionales, todo “por nuestro propio bien”. Nuestra salud ha sido puesta al servicio de una visión masculina y binómica del mundo y, cuando no servía para tal objetivo, ha sido completamente ignorada y menospreciada.
Cansadas de que se nos imponga un modelo estándar y patriarcal de enfermedad y salud, y de vernos obligadas a cumplir los parámetros impuestos y misóginos de lo que se supone que deberíamos ser, necesitamos reapropiarnos de nuestros cuerpos y nuestras vidas, que son múltiples y diversos, desde lo colectivo.

Por ello, desde Mujeres Libres Madrid organizamos estas jornadas esperando que sea un productivo encuentro para la autoformación.
Domingo 25 de febrero
C/ Párroco don Emilio Franco, 59 Nueva Numancia

12.00h. Mujeres y diversidad 
14.00h Comedor vegano
16.00h Violencia ginecológica y obstétrica 
18.00h La transformación feminista del derecho a la salud: hablamos sobre endometriosis

miércoles, 21 de febrero de 2018

La Junta de Andalucía reconoce en el territorio 185 zonas desfavorecidas identificadas



Hasta siete de los 15 barrios más pobres de España se encuentran en Sevilla. La provincia que alcanza una mayor población residente en este tipo de barrios en términos absolutos es Cádiz.

La Junta de Andalucía (PSOE)  reconoce en el territorio andaluz 185 zonas desfavorecidas identificadas donde reside un total de 1.381.400 personas, prácticamente uno de cada ocho andaluces. De éstas, se han seleccionado 93, donde en conjunto viven 870.035 personas (casi el 20% del total de andaluces). Los Pajaritos-Amate, Polígono Sur, Torreblanca, Cerro, Villegas, Su Eminencia y San Pablo. Hasta siete de los 15 barrios más pobres de España se encuentran en Sevilla.

La selección se ha hecho en función de unos parámetros que permiten determinar que presentan un mayor riesgo de padecer problemas graves de pobreza y/o exclusión social, según recoge el borrador de la estrategia. Se localizan en 62 municipios de Andalucía, en su mayoría de Cádiz, Granada y Jaén. De este modo, las escogidas son la mitad de ese total de ZDI referidas. La provincia que alcanza una mayor población residente en este tipo de barrios en términos absolutos es Cádiz con 181.025 personas (20,81%), seguida de Sevilla con 140.675 (16,17%) y Almería con 124.060 (14,26%). En el extremo contrario, Córdoba, con 55.265 personas que viven en ZDI (6,35%).

Se trata de barrios que concentran casi el 25% de la vivienda en edificios en estado ruinoso, malo o deficiente de Andalucía, y además, en ellos reside más del 15% de la población sin estudios o analfabeta (y en cambio solo el 6% de la universitaria). Padecen una tasa de desempleo cuatro puntos por encima de la media regional y registran más del 20% del total de población inmigrante de Andalucía y personas perceptoras del ya desaparecido ingreso mínimo de solidaridad.

martes, 20 de febrero de 2018

Granada: charla- debate, "Anarquistas en la guerrilla. El Maquis"


 Charla- debate: "Anarquistas en la guerrilla. El Maquis"
Lugar: Biblioteca Social, Hermanos Quero. Calla Acera del Triunfo, 27
Granada
Fecha: viernes 23 de febrero, 2018
Hora: 19.00h,
Ponente: Chowy, de “Ni cautivos, ni desarmados”
En la charla- debate el ponente, hablará sobre las luces y sombras de l@s anarquistas que participaron a lo largo y ancho del estado en la guerrilla antifranquista durante más de veinte años. Las dificultades de la vida en la sierra y de la lucha en la ciudad, las fuerzas represivas y su lucha antiguerrillera, el papel de la mujer, curiosidades… ¡Cálzate las botas y sigamos sus pasos!
 
"Ni cautivos, ni desarmados", es un intento de investigación, difusión y discusión sobre la actuación de l@s libertari@s en la guerrilla antifranquista, las redes de evasión y la resistencia en Francia. Invitaros a corregir, ampliar o rechazar las cosas que poco a poco se irán colgando, pues espero que con vuestra colaboración, podamos aprender y tratar de rescatar esta memoria olvidada y mal enterrada, para devolverla a la luz y a la vista de tod@s. Salud. Para cualquier cosa escribir a nicautivosnidesarmados@gmail.com  


SOV Madrid: manifestación "El trabajo mata. No son accidentes, son asesinatos"


 
Madrid, manifestación desde Atocha a Sol "El trabajo mata. No son accidentes, son asesinatos"
sábado 24 de febrero, a las 19:00h.

lunes, 19 de febrero de 2018

Así se ganó la huelga de los amarradores


Los trabajadores de Mooring logran la readmisión de tres compañeros que la empresa había despedido por negarse a realizar tareas peligrosas y ajenas a sus funciones.

La semana pasada sonaba el teléfono de Dani Valero, director de Mooring Port Services SL. Al otro lado de la línea se oyeron voces conocidas de la comunidad portuaria. En el muelle se decían cosas sobre el despido de tres amarradores, y querían saber cómo se iba arreglar el asunto. Valero fue tajante: “Imposible. No van a volver”.

Se equivocaba. Dos semanas después de que los tres amarradores fueran despedidos por desobedecer una orden que consideraron que les ponía en riesgo, la empresa se ha visto obligada a recular y readmitirlos a todos. La mañana del viernes pasado el comité de huelga y la dirección de Mooring llegaban al acuerdo que sella --al menos provisionalmente-- la paz social en el amarre barcelonés. Los tres portuarios serán reincorporados a sus puestos de trabajo y amonestados con una sanción consistente en la suspensión de empleo y sueldo por 31 días, sin que la empresa les niegue la posibilidad de recurrir la sanción ante la Justicia, extremo que representaba el principal escollo durante la negociación.

Para los afectados, esta exigencia de la parte patronal ha resultado reveladora. “La propia empresa se ha retratado”, razonaba el ahora readmitido Cristian Pérez. “Implícitamente ha reconocido que estaba actuando contra nuestros derechos, porque si tú me quieres impedir que yo te denuncie ante la Justicia, es porque sabes que algo estás haciendo mal, ¿no?”.

A juicio del comité de huelga y de los despedidos, aceptar la propuesta de la empresa habría sentado un precedente negativo para el conjunto de la plantilla, ya que habría dado poder a a la dirección para imponer sanciones arbitrariamente y desposeer a los trabajadores de la posibilidad de recurrir los tribunales para defender sus intereses. “No quiero volver al trabajo a cambio de hipotecar el futuro de todos mis compañeros”, declaró Pérez a la prensa.

Huelga-Relámpago

A la dirección de Mooring la huelga le intranquilizaba, pero no lo bastante. Había fiado su suerte a los altísimos servicios mínimos fijados para el amarre –-sólo dos amarradores y un patrón podían secundar el paro-- y calculó que la huelga no le haría daño a nivel operativo. Calculó mal. A primera hora de la mañana, nada más empezar la huelga, sus coches estaban inservibles por pinchazos, unos desperfectos inesperados en los botes requerían la intervención del mecánico y un nutrido piquete encabezado por trabajadores de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y apoyado por la USTP (Union Sindical de Trabajadores Portuarios) impedía cualquier movimiento que sobrepasase los servicios mínimos. Poco después, una operativa que trataba de usar empleados en período de formación fue detenida y hacia las 8hel piquete interceptó en la terminal de Transmediterránea a un encargado que estaba intentando transportar amarradores en su vehículo particular.

Apiñados frente a la base de Mooring, los huelguistas seguían atentamente el movimiento en el puerto a través del canal 12 de la frecuencia UHF y de las aplicaciones para móviles que muestran en tiempo real las maniobras de los barcos. Se había logrado paralizar la actividad de la empresa y los primeros servicios sufrían retrasos. El portacontenedores Benedikt Rainbow tuvo que volver a la zona de fondeo, donde echan el ancla los buques que esperan para entrar en el puerto. Ante la perspectiva de más sabotajes, Mooring trasladó su flota de botes al muelle de Lepanto, justo donde estuvo atracado el tristemente conocido GNV Rhapsody y ordenó a los trabajadores que permanecieran allí durante todo su turno. Al final de la jornada los portuarios apenas habían amarrado algún buque, y cuando lo hicieron fue bajo la mirada vigilante de una pareja de la Guardia Civil.

Mientras tanto, el piquete a las puertas de la empresa se mantuvo durante todo el día, y acogió la presencia solidaria de otros trabajadores del puerto y personas provenientes de diversas organizaciones sindicales, vecinales, políticas o independientes que venían a apoyar la huelga y que fueron recibidos por café y pasteles preparados por los huelguistas. El único momento tenso de la jornada tuvo lugar hacia las 12h, cuando un par de agentes de la Guardia Civil se acercó al piquete identificando a una militante de CNT y un abogado, según ellos buscando al autor de una supuesta agresión contra un encargado de Mooring. Al margen de este incidente, la jornada transcurrió con normalidad hasta la noche, pero la presión ya había hecho efecto. Tras empezar a perder barcos y a recibir llamadas del puerto y las empresas consignatarias, a mediodía la junta de accionistas de Mooring constató que había perdido el control de la situación y dio la orden de negociar.

Contra viento y marea

El acuerdo de readmisión es la culminación de esta huelga-relámpago, pero viene de un proceso más largo, de semanas. Un camino difícil, rocoso, que los huelguistas han tenido que transitar peleando a la contra, y en el que la empresa ha jugado todas sus cartas para aplacar a los trabajadores. En un primer momento, la dirección se cerró en banda a cualquier tipo de diálogo y afirmó que los expedientes eran irreversibles. Empezó a correr el rumor de que iban a por la CNT, de que echarían a todos los trabajadores afiliados. Algunos miembros dejaron la sección. Se intentó marear al sindicato, mandaban a negociar a gente que decía no tener capacidad de decisión. Después del preaviso de huelga, Valero, el director, se comprometió con los despedidos a un acuerdo razonable, y luego faltó a su palabra tratando de imponer nuevas contrapartidas. Fomentaron la división de la plantilla aprovechando la enemistad entre CNT y la Organización de Trabajadores de Empresas Portuarias (OTEP), que no sólo no apoyo la convocatoria de huelga, sino que trató activamente de debilitarla y llegó a sugerir públicamente a los afectados que aceptasen “un despido digno”.

Nada de esto ha servido para hacer desistir al comité de huelga, que el miércoles validó definitivamente en asamblea de trabajadores su propuesta de paros con 20 votos a favor y 6 en contra. Poco más de 24 horas después, los afectados sostenían en las manos, sonrientes, el compromiso firmado de la readmisión, poniendo punto y final a dos semanas de días frenéticos y noches sin dormir. Hoy en el muelle se sigue hablando de los tres amarradores. De cómo se ganó la huelga.

Artículo extraído de:
https://www.elsaltodiario.com/

viernes, 16 de febrero de 2018

El Gobierno gasta de las arcas públicas 1,8 millones de euros en mantener el mausoleo del dictador Franco


El Gobierno del Partido Popular, ha gastado el dinero público, el de tod@s l@s contribuyentes, en distintos trabajos de mantenimiento del mausoleo del dictador fascista Francisco Franco conocido como la basílica y cruz del Valle de los Caídos de 2012 a 2017, entre las que destacan la restauración de la portada de la basílica por 230.138 euros y el mantenimiento del funicular que sube a la cruz, que ha costado 189.353 euros.

Así consta en los datos de Patrimonio Nacional facilitados por el Gobierno a un grupo de la oposición, que había pedido por escrito información detallada del coste que ha tenido para las arcas públicas las reformas efectuadas durante los seis últimos años en el conjunto del Valle de los Caídos.
 
El año pasado, el Gobierno hizo pública la información del coste habitual de este conjunto, incluidos los gastos de personal y corrientes. En 2016, ascendió a 1.045.000 euros. Ahora el Gobierno informa de las reparaciones y obras de mantenimiento en los últimos seis años: 1.497.076 euros en el capítulo de inversiones y 308.047 euros en el de gastos corrientes.

En el apartado de inversiones, los años que registraron una cifra mayor fueron 2015, casi medio millón de euros, y 2013, cuando se restauró la portada de la basílica.

La cifra de estos gastos ha bajado en los dos últimos años hasta quedarse en 70.494,6 euros (2017), en el que sólo figuran dos obras: la reconstrucción de bóvedas en las arquerías exteriores de la escolanía y la abadía (48.412 euros) y la conservación de estructuras metálicas en el interior de los brazos de la enorme cruz que preside el valle (22.082 euros).

En cuanto a los gastos corrientes, las cifras anules oscilan entre los 40.000 y los 70.000 euros, salvo el año pasado, cuando se dedicaron menos de 20.000 euros a reparaciones. En este capítulo, el asunto que más dinero ha requerido ha sido el mantenimiento del funicular, 42.000 euros anuales de 2012 a 2015, cantidad que se redujo a la mitad en 2016 y que fue cero el año pasado.