miércoles, 20 de abril de 2022

Comunicado de la CNT-AIT de Fraga en el Alto Aragón: contra la candidatura de los Juegos Olímpicos de Invierno en los Pirineos






Con todas las alarmas planetarias sonando a pleno pulmón. Con Naciones Unidas advirtiendo de la urgente e ineludible necesidad de reducir el inevitable calentamiento global del planeta en, como mínimo, 1,5ºC antes de 2030. Con una crisis económica prácticamente endémica. Lo único que se les ha ocurrido a la clase política que gobierna, es una huida hacia delante, hacia el precipicio, en forma de juegos olímpicos de invierno, con todo lo que ello supone. Porque en estos tiempos en que la nieve se resiste a caer y la mayoría de pistas de esquí se alimentan de potentes cañones generadores de nieve artificial y devoradores de energía y de reservas de agua; nada hay más absurdo que plantear un evento mundial de esta envergadura en los Pirineos. En un entorno laboral como el que representa la estacionalidad de las pistas de esquí y la propia precarización del sector turístico; antes que afrontar esta problemática laboral, o antes que tratar de buscar alternativas laborales, que contribuyan a asentar población, lo único que se les ha ocurrido ha sido buscar más y más atracción turística para continuar precarizando las relaciones laborales y continuar destruyendo el paisaje y vaciando pueblos.

Nos preocupan. Nos preocupan y mucho los macroproyectos diseñados para continuar siendo más de lo mismo. Por más que el vicepresidente del Comité Olímpico Internacional Juan Antonio Samarach hijo (parece que estos cargos tienen algo de realeza) se empeñe en afirmar que los Juegos Olímpicos ahora no son como antes. Que ahora son muy respetuosos con el medio ambiente y que generan riqueza y bienestar social. Pero resulta que esta canción ya la hemos escuchado muchas veces. Y la hemos escuchado tantas veces que nos genera vergüenza ajena escuchar al propio Samaranch reconocer que antes estaban mintiendo, pero ahora ya no. De la misma manera que nos genera vergüenza ajena escuchar a cargos políticos hablar de los retos de aplicar las directrices de desarrollo de la agenda 2030, mientras apoyan estos proyectos que no dejan de ser un paso más en el agotamiento de recursos y territorio. Cinismo se llama, pero no cinismo en el sentido filosófico, sino cinismo en el sentido más peyorativo.

Pero lo que más nos preocupa es el gran silencio que hay alrededor de este evento. No sabemos si por la habilidad demostrada por políticos aragoneses y catalanes en transformar todo lo que tocan en una estúpida pelea de gallos. Parece que así mantienen entretenido el sentimiento patrio, o tapan con ruido, mucho ruido, la posible disidencia. O, seguramente, se trate de una mera cuestión de ocultamiento de la disidencia. Tratar de que nuestras voces no aparezcan por ningún lado. Tratar de que nuestras protestas no ocupen un solo titular, nada más que para criminalizarnos. Aunque las ausencias de la intelectualidad hace tiempo que son muy clamorosas. Las voces contestatarias de personajes públicos hace tiempo que están calladas.

En definitiva, desde la CNT-AIT de Fraga en el Alto Aragón defenderemos siempre el bienestar de las personas en armonía con el territorio. El dispendio de la organización de los Juegos Olímpicos, bien pudiera servir para desarrollar una cobertura sanitaria primaria que incluya, además, hospitales cercanos, de fácil acceso con transporte público, a todas las poblaciones del mundo rural más aislado. Garantizar la asistencia, independientemente de si vives en el lado aragonés o catalán También podría servir para la recuperación de los servicios de ambulancia desaparecidos de algunos entornos rurales de Aragón, sin apenas explicaciones por quienes se encargan del expolio de la Sanidad Pública en favor de la sanidad privada; hablamos, sí, de los dirigentes políticos, encargados de gestionar nuestros recursos. Porque son nuestros, no de Amancio Ortega ni de ningún empresario sin escrúpulos jugando a ser amigo del pueblo. La Sanidad es nuestra, no sólo porque la pagamos, -con el correspondiente descuento que el Estado hace de nuestra nómina y a través de impuestos-, sino porque la necesitamos como un bien irrenunciable. Que no se nos olvide. Y, por supuesto, ese dispendio también debería servir para desarrollar una economía acorde con el territorio que habitamos las personas. Alejado de desarrollismos absurdos. ¡Ya está bien del “milagro franquista” del turismo! Igual va siendo hora de demostrar que el franquismo quedó atrás y que somos capaces de pensar una economía respetuosa con el medio ambiente, con el mundo rural, con las personas que lo habitamos y, como mínimo, que cumpla con los objetivos marcados en la agenda 2030.

Por todo ello decimos no a los JJ.OO y animamos a toda la población a mostrar su rechazo.

Fraga en el Alto Aragón, abril 2022

CNT-AIT Federación Local de Fraga