miércoles, 5 de enero de 2022

Galiza: Medio Rural prohíbe plantar más eucaliptos






Galicia, la región forestal más productiva de toda Europa, lleva décadas entregada al cultivo industrial del eucalipto, una especie de crecimiento muy rápido y de escaso valor añadido. Por primera vez, el Gobierno autonómico anuncia una moratoria sobre su plantación y promueve una política forestal de más retorno ambiental: recuperar la vegetación autóctona. Los terroríficos incendios sufridos recientemente empujan un cambio de modelo forestal forzado también por un futuro de cambio climático

Sobre el eucalipto, un árbol australiano de crecimiento rápido, que produce celulosa fácil y sirve para hacer papel casi mejor que otra especie, hay un debate tan extendido como con el tabaco: ya sabemos que no es bueno, pero a ver quién se atreve a prohibirlo. Tanto el eucalipto como el fumar quitan mucha vida, pero también dan muchos ingresos rápidos y sencillos a las arcas públicas y los particulares. Echadas cuentas a largo plazo, lo mismo el saldo global sale negativo, pero lo que importa es el flujo de caja de cada año. Pan para hoy y hambre para mañana.

El eucalipto, un género de árboles con más de 120 especies distintas, es exclusivo de Australia. Pero uno de los lugares del mundo donde más superficie ocupa, fuera de su área natural, es España. A ello han contribuido una serie de circunstancias económicas, sociales, ambientales y de ordenación de montes que tiene que ver con las políticas públicas y forestales iniciadas desde mediados del siglo XX.

Y dentro de España, Galicia se lleva la palma. Tanto es así, que la más verde de las regiones españolas lo es porque está plagada de plantaciones de esta especie foránea, que ha marcado desde hace décadas la configuración del paisaje, la economía, la sociología y los incendios del medio rural gallego. Galicia es una de las regiones del mundo donde el eucalipto está más extendido fuera de su zona ecológica original, con el problema añadido a esta colonización de que esta especie, sumamente competitiva respecto al agua y al suelo, se comporta como un alien en tierra extraña.

Precisamente por ello, y por la importancia que el árbol australiano ha tenido en Galicia desde que fuera precisamente un monje gallego el primero en introducirlo en la Península, es un hecho histórico que el Gobierno autonómico haya iniciado el primer movimiento para ponerle coto.






La Xunta acaba de anunciar que suspenderá las nuevas plantaciones de eucalipto y lanzará un plan para promover el pino y también las especies frondosas de árboles típicas del paisaje histórico gallego.

La Xunta anuncia que limitará el eucalipto y lanzará un plan para promover las especies frondosas de árboles, es decir, las plantas típicas del paisaje histórico gallego

La Xunta, presentó a finales de febrero el plan de diversificación del monte gallego con horizonte 2040, ratificando que se procederá a la suspensión temporal de la plantación de eucalipto en la comunidad en las superficies en las que no se haya plantado hasta el momento de la medida.

Galicia opta por sus árboles de siempre

La Xunta suspenderá las nuevas plantaciones de eucalipto y lanzará un plan para promover el pino y las frondosas, es decir especies de hoja caduca estas últimas y totalmente distintas al siempreverde y sempiterno eucalipto que ocupa muchos terrenos abandonados galaicos.

El consejero de Medio Rural de Galicia, explicaba que se permitirán únicamente las replantaciones de esta especie australiana en territorios donde estaba. “No se legalizará ninguna plantación ilegal, sino que se garantizan los derechos de quienes ya tienen plantado legalmente”, afirmaba.

Todo esto viene al caso de una polémica, aumentada durante años en Galicia. La realidad social ha ido muy por delante de los planes de la administración y las ordenaciones previstas de territorio: ante la despoblación y la falta de perspectivas del medio rural, sembrar eucaliptos se ha convertido en la forma más simple de dar algún valor a un terreno difícil de explotar. Si la Política Agraria Común retira vacas y cuota láctea y si otros productos del campo no dan retornos… ¿Qué hacer con mi terreno?

Debido a ello, Galicia se ha ido pareciendo cada vez más al continente austral. Se han plantado dos veces más hectáreas de este árbol de lo que estaba previsto. Y esas masas de árboles jóvenes y apretados, sumadas al cambio climático y la chispa incendiaria, han dejado imágenes de devastación.

El plan forestal de 1992, que ahora está en plena revisión, preveía que en 2030 habría en Galicia unas 245.000 hectáreas de eucaliptos. Una cifra muy sobrepasada ya en la actualidad -eran más de 420.000 hectáreas en el inventario de 2018-, indican las cifras oficiales. En Portugal, región hermana a Galicia, hay 800.000 hectáreas, pero el país luso tiene tres veces más extensión que Galicia. De modo que es mayor la cobertura de este árbol en el territorio galaico que el portugués incluso.

No es extraño que el gobierno autonómico de la Xunta inicie el proceso para frenar esta dependencia, pues también lo hizo Portugal en 2017, tras los terroríficos incendios que arrasaron cientos de miles de hectáreas de pinos y eucaliptos y causaron decenas de muertos. Ese año, el presidente portugués Marcelo Rebelo de Sousa dictó una moratoria contra el eucalipto y se fotografió en el campo para arrancar él mismo los árboles y plantar encinas y robles.

¿Volverá el castaño a Galicia?

El plan de freno al eucalipto de Feijóo, un plan considerado extremadamente cauto y menor por parte de los ecologistas, va acompañado de medidas des recuperación de biodiversidad y de estímulo a la diversificación productiva del rural gallego.

El conselleiro de Medio Rural, avanzaba que se creará una unidad de sotos de castaño dentro de este departamento, la cual se dedicará exclusivamente a su gestión. En el caso del castaño, el plan forestal prevé actuaciones en 24.000 hectáreas: recuperación de sotos tradicionales (8.000 hectáreas) y para generar madera y producción de castaña (16.000 hectáreas). Hay que recordar que el soto de castaños, quintaesencia del paisaje cultivado gallego, es ahora el paisaje más difícil de encontrar en Galicia.

Todo esto responde a un intento del Ejecutivo por atender mínimamente a las demandas históricas de científicos, conservacionistas, expertos en gestión del territorio, paisanos con memoria de otros tiempos y voces informadas del medio urbano: la política de plantaciones forestales de crecimiento rápido ha convertido a Galicia, y la vecina Portugal, en terreno abonado para el desastre, y más en tiempos de calentamiento global. Lo que era pan para mañana se ha convertido en … incendio para antes de ayer.

Uno de los muchos problemas ambientales del eucalipto, cuando se planta fuera de su territorio, es que, como especie, o género de árbol, exige mucha agua. Además, elimina toda planta bajo su sombra debido a los compuestos químicos que portan sus hojas; y por añadidura, rebrota fácilmente de tocón, con lo cual se ve beneficiado por los fuegos, pues vuelve a brotar mientras que otras especies no lo hacen. A cambio, no hay que mantenerlo mucho y crece rápido, como el bambú. En Galicia bastan turnos de 12-15 años para cortarlo, sin apenas seguimiento ni labores añadidas, empleos ni tareas, y el propietario del terreno obtiene un rédito -menor, eso sí- por ello.

Es la panacea de un mundo rural abandonado. Una hucha o caja de ahorros, como suelen decir en Galicia, que es también la comunidad autónoma con la propiedad más fragmentada del monte en nuestro país, repartida entre particulares o propiedades vecinales de terrenos de escasa extensión. En muchos concejos que han perdido personas y usos del paisaje y ocupación del territorio, lo sencillo es plantar al alien australiano y esperar a que, en una década, la corta ofrezca un rédito. El problema es que, muy a menudo, viene un incendio forestal y se lleva todo por delante.




El motivo de los grandes incendios que padecen Galicia y Portugal no puede atribuirse sin más a determinada especie de árbol; las causas son más complejas

Desde luego, el motivo de los grandes incendios que padecen Galicia y Portugal no puede atribuirse sin más a determinada especie de árbol, como el eucalipto. Es una suma de factores. Por una parte, el abandono rural que ha simplificado el paisaje. Donde antes había un mosaico de terrenos con usos y configuraciones distintas, más resistente por tanto a los incendios por no permitir una fácil extensión de las llamas, ahora hay masas continuas de árboles que ofrecen campo libre a las tormentas de fuego.

En segundo lugar está el estado de conservación de esas masas forestales. Como el turno de corta es rápido y el destino es la pulpa de papel, no requieren grandes mantenimientos silvícolas, tareas de aclarado o podas de formación que permiten ir sacando biomasa del monte como subproducto. De modo que hay conjuntos muy densos de árboles jóvenes y enmarañados, con una sucesión de copas continua y con mucho material combustible acumulado en el suelo. El fuego viaja por arriba y por abajo a toda velocidad, espoleado por los compuestos volátiles e inflamables que porta el eucalipto.

La falta de mantenimiento de los montes también tiene que ver con la fragmentación de la propiedad. Esa masa de eucaliptos presta a arder cada año es la suma de muchos pequeños terrenos de propiedad particular o vecinal. El margen de negocio es tan corto que apenas da para añadir costes de mantenimiento.

Y no hay que olvidar la dispersión de población en Galicia, la región de España con mayor densidad de núcleos habitados por territorio: muy a menudo los montes tocan directamente con aldeas y otros intereses humanos. En caso de incendio, los servicios de extinción tienen que elegir entre salvar casas y vidas o salvar el monte. Y prima lo primero, de modo obvio. Pero esa gigante interfaz urbano forestal, definida por los servicios de extinción de todo el mundo como “la zona estúpida”, aumenta las dificultades de extinción durante los siniestros. Lo hemos visto todos los años con los fuegos amenazando carreteras o núcleos urbanizados.

Y a esto hay que añadir el clima cambiante, que aumenta las condiciones de temperatura, vientos o sequedad ambiental que crean las condiciones ideales para los grandes incendios que estamos viviendo en los últimos años.

Esa gigante interfaz urbano-forestal, definida por los servicios de extinción de todo el mundo como “la zona estúpida”, aumenta las dificultades de extinción durante los siniestros

El círculo vicioso del eucalipto

Determinadas regiones de España han apostado por modelos de negocio forestal de largo plazo. Caso emblemático es la tierra de Pinares de Soria-Burgos. Turnos de corta de 120 años; planificación de montes siguiendo la escuela alemana del XIX; madera de pino de mucho valor añadido y alta calidad en mercados internacionales; implicación de la población en el mantenimiento del plan de negocio y retornos para todos.

Con modelos así, toca apostar, mirar a largo plazo, tejer alianzas y planes estratégicos. De hecho, en el inicio del cambio de modelo, hubo que admitir que sería la generación siguiente la que disfrutaría los réditos. Pero obtendría muchos más y heredaría un territorio más sostenible. Lo que queda es un paisaje funcional, en lo económico, lo social y lo ambiental.

Muchos de los productivos montes sorianos, que no dejan de ser montes pensados para cortar madera y no selvas boscosas, pasan ante los ojos del visitante como eso, como selvas boscosas. Son montes productivos, pero parecen bosques… y casi funcionan como tales. Paisajes ancestrales donde uno conecta estéticamente con lo que la naturaleza tiene de impresionante. Además, ofrecen otros retornos alternativos a la madera: turismo, setas, caza… ingresos paralelos y anuales al imput principal que es hacer la mejor madera de Europa.

Las plantaciones de eucalipto son, sin embargo, eso, plantaciones. No muy distintas de un trigal o cualquier otro cultivo anual. Pero hablamos en este caso de árboles y de cientos de miles de hectáreas de territorio. Y en tiempos de vacío rural y cambio climático, la traducción es: yesca para los incendios.

La excentricidad de nuestro país es haber destinado el mejor territorio forestal europeo, como es el gallego, al modelo forestal de menos retorno y más cortoplacista que hay, como es el del eucalipto, un cultivo forestal depredador de recursos naturales, que da réditos menores y es muy poco intensivo en mano de obra.

Galicia es por suelo, horas de luz y lluvia, el territorio europeo con la mayor capacidad de producción forestal del continente. Nuestra región norteña, que a muchos nos parece lluviosa y gris, es a ojos de potencias forestales como Suecia, Finlandia, Austria o Alemania, el paraíso. El crecimiento de los árboles dura varios meses más que en su territorio y la productividad medida en metros cúbicos por hectárea hace saltar todas su tablas de sitios gélidos.

Visto esto, cuesta entender cómo pudo Galicia, tierra ancestral de castaños y robles, árboles de madera noble y valores añadidos, creadores de suelo y captadores de agua, casarse para siempre con un árbol del desierto como el eucalipto. Pero lo hizo. Y lleva décadas viviendo y padeciendo lo que ese abrazo supone en forma de despoblación, ingresos mínimos y volátiles, pérdida de calidad ambiental y exposición al cambio climático.

Durante mucho tiempo, desde diversas instancias, ya fueran científicas, ecologistas o de protección de la cultura local, se ha denunciado la eucaliptización de Galicia. Ahora, en un cambio sin precedentes en una dinámica establecida en Galicia desde la segunda mitad del siglo XX, el Gobierno autonómico acaba de dar el primer paso para invertir la tendencia y asimilar algunas de esas advertencias: apostar todo el rendimiento forestal gallego al eucalipto no es necesario, rentable, ecológica y económicamente viable y menos en tiempos de cambio climático.





Cuesta entender cómo pudo Galicia, tierra de castaños y robles, creadores de suelo y captadores de agua, casarse para siempre con un árbol del desierto como el eucalipto.

Galicia es por suelo, horas de luz y lluvia, el territorio europeo con la mayor capacidad de producción forestal del continente. Nuestra región norteña, que a muchos nos parece lluviosa y gris, es a ojos de potencias forestales como Suecia, Finlandia, Austria o Alemania, el paraíso. El crecimiento de los árboles dura varios meses más que en su territorio y la productividad medida en metros cúbicos por hectárea hace saltar todas su tablas de sitios gélidos.

Visto esto, cuesta entender cómo pudo Galicia, tierra ancestral de castaños y robles, árboles de madera noble y valores añadidos, creadores de suelo y captadores de agua, casarse para siempre con un árbol del desierto como el eucalipto. Pero lo hizo. Y lleva décadas viviendo y padeciendo lo que ese abrazo supone en forma de despoblación, ingresos mínimos y volátiles, pérdida de calidad ambiental y exposición al cambio climático.

Durante mucho tiempo, desde diversas instancias, ya fueran científicas, ecologistas o de protección de la cultura local, se ha denunciado la eucaliptización de Galicia. Ahora, en un cambio sin precedentes en una dinámica establecida en Galicia desde la segunda mitad del siglo XX, el Gobierno autonómico acaba de dar el primer paso para invertir la tendencia y asimilar algunas de esas advertencias: apostar todo el rendimiento forestal gallego al eucalipto no es necesario, rentable, ecológica y económicamente viable y menos en tiempos de cambio climático.

Cuesta entender cómo pudo Galicia, tierra de castaños y robles, creadores de suelo y captadores de agua, casarse para siempre con un árbol del desierto como el eucalipto

lunes, 3 de enero de 2022

SOV CNT-AIT, Madrid: abierto conflicto sindical con la empresa NETCheck






El pasado 21 de diciembre realizamos un piquete antes las puertas de la empresa de servicios informáticos NETCheck . Lo hicimos para exigir la readmisión de nuestro compañero Enrique, despedido en un intento por parte de la directiva de deshacer la Sección Sindical del @sovmadrid.

La Sección Sindical se constituyó en marzo de 2019 y el compañero era delegado de dicha sección en la empresa. Después de más de dos años y medio de lucha, han decidido deshacerse de él, pero no vamos a permitirlo.

Exigimos:

1. La inmediata readmisión del compañero despedido.
2. El pago de los salarios dejados de cobrar.
3. El cese de la violencia que la empresa ejerce contra la acción sindical.
4. Que la empresa deje de ser un tenderete de carne humana y se convierta en una compañía orientada a tener proyectos propios.
5. La dimisión de la junta directiva, por su incapacidad para escuchar y resolver los problemas sin emplear su intolerable violencia.




En nuestra web podéis leer la crónica acompañada de algunas fotos del primer piquete:

Marcha a la cárcel de Brians. 16 enero 2022




 

domingo, 2 de enero de 2022

Andalucía: más de 900 enfermeras forzadas a emigrar a otras comunidades autónomas tras los despidos en el SAS






El Servicio Andaluz de Salud está demostrando una falta de previsión total en esta sexta ola de la pandemia permitiendo que más de 900 enfermeras andaluzas tengan que emigrar a otras comunidades autónomas, cuyos servicios de salud han sido más eficaces y les han ofrecido contratos estables.

Actualmente el SAS se ha quedado sin enfermeras para contratar debido a los despidos y recurre a la incorporación de jubilados, al doblaje de turnos y al pago de horas complementarias a las enfermeras de hospital para que suplan los huecos en el hospital y apoyen a sus compañeras en Atención Primaria, aumentando la sobrecarga de estas trabajadoras esenciales.

El procedimiento utilizado, mediante la publicación de unas instrucciones cuya aplicación generará conflicto con trabajadores y sindicatos, ya que no se tienen en cuenta los descansos del personal y se menosprecia el trabajo en Atención Primaria porque se pagará más por trabajar una hora en el hospital que en Primaria. Además, en determinados casos, la enfermera tendrá que suplir este déficit por obligación sin poder acudir a la voluntariedad, lo que supone un atropello a la conciliación de su vida laboral y personal.

La Consejería de Salud aplicó criterios económicos a la hora de no renovar a los 8.000 trabajadores dedicados a la pandemia, sin tener en cuenta los nuevos retos sanitarios ni las nuevas oleadas.  Alegaron que no tenían dinero para pagarles cuando el 31 de octubre tenía la Junta de Andalucía un superávit de 2.589 millones de euros. No había dinero para mantener contratadas a enfermeras y ahora hay que ponerlo para que doblen sus turnos.

Las carencias de personal en Atención Primaria no afectan sólo a médicos y enfermeras. Hay una sobrecarga generalizada de trabajo que afecta a todas las categorías de personal y no se puede entender por qué no se toman medidas ya para reforzar las plantillas de las TCAE, de los epidemiólogos (tan necesarios en una pandemia), de los técnicos de radiodiagnóstico y del personal de gestión y servicios de Atención Primaria. Para esas categorías no faltan candidatos disponibles en las bolsas de contratación.

La Administración de Juanma Moreno está llevando al límite al sistema sanitario de forma genérica y a la Atención Primaria de forma particular. Y todo ello para acabar el ejercicio con superávit en los presupuestos del 2021, pero a costa de poner en peligro la salud de los ciudadanos y de sus trabajadores.


WAS-AIT, (Austria): contra la explotación en el museo de la secesión de Viena






“Todos los empleados secundarios del sector de la caja, vigilancia y tienda se han sindicado para oponerse a las insoportables condiciones de trabajo en museo de la Secesión de Viena. Desde hace semanas WAS (Sindicato de Trabajadores de Viena) está negociando con la dirección del museo, que ahora han empezado a ignorar las demandas de los empleados. Por lo tanto, hemos convocado una concentración contra la violación de los derechos de los trabajadores frente al museo Secesión en Friedrichstraße 12, 1010 Viena, durante la inauguración de la última exposición de la Secesión.”

El museo de la Secesión de Viena, que gana unos 4.500 euros con las entradas y las ventas de las tiendas sólo en un sábado normal, que está patrocinada por uno de los mayores institutos de crédito de Austria (Erste Bank), una larga lista de patrocinadores privados y por último, pero no menos importante, por la propia Cámara de los Trabajadores, considera normal y necesario retener los salarios de sus empleados.

Desde la primera cuarentena en 2020 los empleados secundarios de las cajas, vigilancia y tienda han acumulado las llamadas "horas negativas" cada vez q mue no podían presentarse a trabajar porque el museo tenía que cerrar debido a las medidas por el coronavirus.

Después de que el cierre por la cuarentena consumiera el derecho a las vacaciones de todo un año más todas las horas extraordinarias de los empleados, se les pidió que trabajaran las horas que habían "perdido". Lo que supuso meses de 70 horas de trabajo de media, a cambio de una remuneración que no llegaba a los 450 euros.

Para que quede claro: no hay base legal para las "horas negativas", es decir, son ilegales. Tan ilegal como consumir el derecho a las vacaciones de todo un año por una crisis o incluso dejar que tus empleados acumulen tantas horas extras, sin compensarlas económicamente o en tiempo libre.

Pero todo esto es, y ya lo era antes de la pandemia, un problema sistémico. Esta explotación ilegal se justificó con la excusa de "salvar puestos de trabajo", algo que no es cierto, ya que aun así hubo compañeres que perdieron sus puestos de trabajo y además un puesto a jornada completa se sustituyó por trabajadores con contratos más precarios. Además, en los puestos de trabajo de caja, vigilancia y tienda existe una escasez de personal tan notoria que es habitual y necesario llamar a los empleados que están de vacaciones en caso de que haya que sustituir a un compañero de baja por enfermedad, o incluso hacer que los empleados que se ponen enfermos llamen a sus compañeros para encontrar su propio sustituto.

En otras palabras: el museo de la Secesión de Viena, con dichas fuentes de ingresos más el apoyo del Estado durante los años de la crisis sanitaria, no sólo consideró inteligente cargar las consecuencias de la pandemia sobre sus empleados más débiles y rentables, que son también los que corren más riesgo de infectarse, consideraron además inteligente pasar a vender todo eso como un favor, con sus empleados, con ellos mismos y con el público.

El museo de la Secesión ha conseguido aparecer en una moneda de 50 céntimos, eso es lo que valen les trabajadores para ellos.

El lema de la Secesión: "Der Zeit ihre Kunst/ Der Kunst ihre Freiheit" (Al tiempo su arte / Al arte su libertad) es puro cinismo a la vista de los meses de vida que esta institución ha robado a sus empleados. El perfil imponente del edificio, que desde mayo de 2020 se asemeja más a la entrada a Moria, es, literalmente, pura fachada.

La Secesión, a la que le gusta recurrir a su historia para mostrarse como alternativa y contraria a la burguesía y al conservadurismo, ha traicionado todo lo que se supone que representan sus exposiciones, además de confirmar el tópico de que este tipo de arte sólo interesa a los ricos.

Para nosotres, como sindicato sin jerarquías y horizontal, tenemos claro que estas condiciones son inaceptables. Más aún porque la Secesión ha sido hasta ahora tozuda y no quiere admitir las reivindicaciones de los trabajadores secundarios.

Nuestra primera concentración frente a la Secesión de Viena tiene lugar durante la inauguración de la nueva exposición. Estarán presentes muchas personas importantes del arte y la cultura, y es la primera exposición que se inaugura bajo la nueva junta directiva. No aceptamos la continua explotación de los más débiles por parte del mercado del arte, especialmente cuando no se respetan ni siquiera las propias normas legales mínimas. Llamamos a todes les trabajadores con conciencia de clase a apoyarnos.

También existe la posibilidad de protestar por teléfono contra la explotación en la Secesión, de lunes a viernes de 10:00 a 17:00.

¡Si nos tocan a una nos tocan a todas!


Estado español: la ultraderecha amplió sus actos en 2021 ante la inacción de la Policía

 




Grupos de extrema derecha protagonizaron más de 130 actos a lo largo del año en distintos puntos del país. La agenda del odio estuvo marcada por homenajes a la dictadura, acciones xenófobas y acoso a políticos.

La extrema derecha no se detiene. En 2021, el entramado de partidos y asociaciones que mantiene vivo el discurso de odio en España estuvo detrás de al menos 130 acciones de toda índole en distintos puntos del país. Pese a que en varias oportunidades se denigró a las víctimas de la dictadura o hubo apología nazi, los casos en los que actuó la Policía se cuentan con los dedos de la mano.

Según datos recogidos por el periódico "Público", este año estuvo marcado por distintas acciones desarrolladas por distintas siglas y similar ideología: a su manera, la fragmentada ultraderecha que evitó ser fagocitada por Vox intenta no perder el pulso de la calle. Desde homenajes a Franco hasta la recolección selectiva de alimentos solo para familias españolas o el negacionismo de la pandemia, todo ello aderezado con altas dosis de ultranacionalismo español y un sentido del catolicismo profundamente extremista.




La organización Hacer Nación es uno de los grupos que ha llevado la xenofobia a distintos rincones del país. Lo ha hecho principalmente a través de Españoles en Acción, una pseudo-ong montada con la vocación de exteriorizar el viejo concepto de "los españoles primero". A lo largo del año, su misión ha sido repartir bolsas de alimentos a "compatriotas" con la correspondiente foto y publicación en redes sociales.

En uno de sus últimos videos publicitarios, Hacer Nación soltó una idea que se define por sí sola: fomentar los apareamientos exclusivamente entre españoles. Al mismo tiempo, ese grupo ultraderechista se ha dedicado a lanzar mensajes callejeros contra los menores migrantes que se encuentran en España. "MENAS fuera de España. Luchar por nuestros barrios es Hacer Nación", fue el lema de una acción propagandística desarrollada a finales de noviembre en Málaga.

Consignas similares están muy presentes en España 2000, un partido político registrado legalmente que promueve el odio contra diversos colectivos. "Fuera MENAS de nuestros barrios", proclamaban en enero de 2021 tras participar en una manifestación convocada en Madrid por la Asociación de Vecinos de Pinar de Chamartín y Hortaleza, un grupo que actúa bajo la órbita de la ultraderecha.

De hecho, no sería la última vez que España 2000 y ese supuesto colectivo "vecinal" coincidirían en las calles. El pasado 18 de septiembre, militantes de ambas organizaciones extremistas estuvieron presentes en la manifestación homófoba que recorrió las calles de Chueca bajo consignas aterradoras.

Según datos del Ministerio del Interior, la Asociación de Vecinos del Pinar de Chamarín y Hortaleza fue una de las entidades que convocó esa movilización. En octubre pasado, el juzgado de Instrucción número 11 de Madrid abrió diligencias a raíz de las querellas presentadas por la Red Madrileña de Inmigración y Ayuda al Refugiado y la Coordinadora Tercer Sector. La Fiscalía también abrió una investigación por posibles delitos de odio.

Durante la manifestación homófoba de Chueca, la Policía Nacional incautó palos, bengalas y hasta un puño americano entre los manifestantes, por lo que decretó multas de 800 euros cada una para seis de ellos. Además, se dictaron sanciones administrativas de 600 euros para los dos neonazis que figuraban como convocantes del acto.

No es la tónica habitual. De hecho, la mayor parte de los actos ultraderechistas en 2021 se cerraron sin consecuencias para sus convocantes, incluso en casos de apología declarada del nazismo como el registrado el pasado 11 de noviembre en un hotel de Zaragoza. Ese día, la asociación Devenir Europeo, que se reivindica nacionalsocialista y cuenta con registro legal en el fichero de Interior, celebró un acto semiclandestino de captación de nuevos miembros. También puso al alcance de los asistentes sus distintas publicaciones, en las que suelen exaltarse las figuras de Hitler y otros criminales nazis.

"¿Qué ocurrirá el día de mañana y cómo podemos enfrentarlo los que aún guardamos unos ideales que nada tienen que ver con lo que promueve el sistema?", lanzaba Devenir Europeo en otra convocatoria difundida en abril pasado de cara a una conferencia que preveía celebrar en Zaragoza y a la que únicamente se podría acudir con invitación previa. Pocos días antes, ese mismo grupo había difundido un cartel con el rostro de Hitler en ocasión del 132 aniversario de su nacimiento.

Enfrentamientos callejeros

Bastión Frontal es otra de las organizaciones antisemitas y xenófobas que ha celebrado distintos actos a lo largo del año. Uno de sus principales eventos tuvo lugar en mayo pasado frente a la Embajada de Marruecos en Madrid. Coincidiendo con la crisis migratoria, ese grupo de extrema derecha montó una protesta contra la "invasión" que acabó en enfrentamientos con la Policía. Hubo siete detenidos y ocho agentes heridos.

Este grupo ultraderechista también protagonizó el acto de acoso contra Pablo Iglesias registrado el pasado 30 de marzo en Coslada. Aquel día, el cofundador de Podemos cruzó la carretera y se encaró a los nazis.

No fue el único caso de acoso a por parte de neonazis que se registró a lo largo de este año. El 25 de abril, simpatizantes de España 2000 en Valencia lanzaron gritos e insultos contra el diputado de ERC Gabriel Rufián poco antes de que participase en la presentación de un libro en Dénia.

"Mientras los patriotas somos identificados y cacheados como si fuéramos delincuentes, los que quieren romper España y justifican y aplauden la violencia contra la Policía en Cataluña se reúnen con total impunidad", denunció entonces el partido de extrema derecha en Twitter.

10.000 neonazis

A día de hoy, grupos como España 2000 y Bastión Frontal buscan consolidarse como uno de los referentes de la ultraderecha entre la juventud, un campo especialmente apetecible para ese tipo de grupos: según consta en un informe publicado por el Instituto de la Juventud a finales de 2020, "España presenta ahora varios rasgos característicos de un fértil caldo de cultivo para la radicalización de la derecha".

El citado estudio destacaba, por un lado, que "existe un fuerte nivel de insatisfacción con el régimen político y la clase política entre las personas jóvenes, así como con la gobernanza del sector público". "Por otro lado, los niveles de inmigración están aumentando en España, sobre todo como resultado de la recuperación económica", subrayaba.

Del mismo modo, hay otro factor clave sobre la mesa: "El discurso antiinmigración –que exagera el aumento de las tasas de inmigración– también está creciendo, sobre todo desde la irrupción del partido Vox en el panorama político español", apuntaba.

En una respuesta enviada recientemente al diputado de EH Bildu Jon Iñarritu, el ministerio del Interior aseguro tener bajo su radar a nueve grupos de "referencia" en el ámbito de la extrema derecha más violenta, a los que se suman otros 46 calificados como "grupos independientes" y otros 27 bajo la categoría de "subordinados". De acuerdo a uno de los últimos informes del Movimiento Contra la Intolerancia, existen más de 10.000 personas de ideología neonazi en España.

En 2021 también ha habido varios actos de reivindicación de la dictadura franquista, entre los que destacan los protagonizados por el Movimiento Católico de España o la mismísima Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF). En las agendas de ambas organizaciones figuran las 11 misas celebradas el pasado 20 de noviembre en homenaje al dictador.

El líder del PP, Pablo Casado, estuvo en una de esas celebraciones litúrgicas. Su aparición en la misa oficiada en Granada sorprendió a los propios asistentes, que hicieron fotos y las publicaron en internet. El líder del PP aseguró posteriormente que desconocía que se tratase de una convocatoria franquista.

"La FNFF confirma que no invitó expresamente al Sr. Casado a la misa ofrecida por el alma De Francisco Franco por lo que no puede responsabilizarse ni atribuirse su presencia en la misma. Ello no obstante agradece tanto al Sr. Casado y su familia como al resto de los asistentes a la misa la oración por el alma de un cristiano ejemplar como Francisco Franco Bahamonde", remarcó la fundación franquista –dirigida actualmente por un militar retirado que ejerció de ayudante de campo de Juan Carlos I– en un comunicado emitido en pleno escándalo.





Sin multas

Los actos de exaltación de la dictadura franquista son oficialmente sancionados con multas en Valencia, Aragón, Andalucía e Illes Balears, territorios donde existen normativas autonómicas de memoria democrática que persiguen tales actos. Sin embargo, a día de hoy solo se conocen dos multas en la Comunidad Valenciana.

De momento ha habido ni un céntimo de sanción para los activistas de ultraderecha que el pasado 25 de septiembre se movilizaron en el término aragonés de Belchite, donde volvieron a exhibir su arsenal de simbología franquista entre vítores a la dictadura. Allí intervino el general de brigada Adolfo Coloma Contreras, ya retirado del Ejército, encargado actualmente de coordinar las delegaciones de la Fundación Franco repartidas por el país.

La guerra que la FNFF promete librar contra la Ley de Memoria Democrática del Gobierno cuenta con el apoyo de uno de los principales 'lobbies' ultracatólicos de España. "Tú sabes bien que detrás de la ley de memoria democrática se oculta el ataque a la identidad nacional que desde hace cien años intenta la izquierda española con diferentes siglas y un mismo objetivo", resumía Hazte Oír en una acción lanzada en julio pasado para pedirle al Vaticano que impidiese la salida de los monjes benedictinos del Valle de los Caídos, otra de las reivindicaciones clásicas del mundo franquista.

Durante los últimos 12 meses, Hazte Oír protagonizó también distintas acciones contra otras iniciativas del Gobierno que también le encrespan: las leyes de eutanasia y de reconocimiento de los derechos de las personas trans. A esos puntos se suman las protestas en otro de sus campos habituales: las campañas antiabortistas.

Ultranegacionistas

Al igual que ocurre en otros puntos de Europa, la extrema derecha española también busca conquistar seguidores a través de la pandemia. O mejor dicho, a través de la negación del coronavirus, de las vacunas y, últimamente, del Pasaporte Covid. No hay medida sanitaria que convenza a partidos como España 2000 o Democracia Nacional, cuyos dirigentes están firmemente convencidos de que el virus forma parte en realidad de un complot "globalista" en el que participa La Moncloa.

"Democracia Nacional se muestra totalmente en contra de las medidas propuestas por Pedro Sánchez para luchar contra la 'sexta ola', una ola que solo existe en las mentes de los que dirigen los partidos políticos, los medios de comunicación y buena parte de la vendida clase sanitaria", señala el partido ultraderechista en una de sus últimas declaraciones.

Fuente: Público

Castellón: a prisión dos empresarios por tener a trabajadores sin dar de alta, con largas jornadas y bajos salarios






Condenados a prisión dos empresarios por tener a trabajadores sin dar de alta, con largas jornadas y bajos salarios

La sección primera de la Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a un año de prisión a los dos gestores de un lavadero de coches de Vila-real (Castellón) por tener a empleados que trabajaban desde las 8.00 de la mañana hasta 20.00 o 21.00 horas, incluso algún día hasta las 24.00 horas, casi sin comer si el trabajo no se lo permitía y con retribuciones que no alcanzaban el Salario Mínimo Interprofesional.

Así, la Sala condena a ambos hombres por un delito contra los derechos de los trabajadores y les impone una multa de 1.440 euros.

La sentencia señala que el 9 de noviembre de 2018 miembros de la Unidad contra la redes de inmigración ilegal y falsedad documental de la Policía Nacional de Castellón y de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social realizaron una visita de inspección a un lavadero de vehículos Vila-real gestionado por ambos acusados.

En el momento de la inspección se encontraba trabajando un ciudadano colombiano en situación irregular en España, que no había sido dado de alta en la Seguridad Social y se alojaba en dependencias del propio lavadero, así como otra persona, que se dio a la fuga al conocer que se iba a hacer una inspección laboral.

También estaba empleada otra persona en situación de alta en la Seguridad Social desde el 7 de noviembre de 2018, así como una menor de 17 años que fue dada de alta en la Seguridad Social el mismo día de la inspección. Ambas trabajaban en el lavadero en torno a un mes antes.

Los acusados se aprovechaban de la falta de recursos económicos de estas personas y, aunque habían sido contratadas a tiempo parcial por 20 horas semanales, trabajaban de lunes a sábado desde la apertura del establecimiento, a las ocho de la mañana, hasta su cierre, sobre las 20.00 o 21.00 horas, incluso algún día hasta las 24.00 horas, casi sin comer si el trabajo no se lo permitía, y su retribución era únicamente la tercera parte del precio del lavado de los vehículos, que no alcanzaba ni el Salario Mínimo Interprofesional.

Los acusados conocían su obligación de dar de alta a sus trabajadores con anterioridad al inicio de la actividad.

ASI-AIT (Serbia): disponible el nuevo boletín anarcosindicalista, "Acción Directa"






Iniciativa Anarcosindicalista (ASI), es la sección de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) en Serbia. Desde ASI deseamos éxito a los trabajadores en el nuevo año 2022, en sus luchas,  de las cuales la clase trabajadora emergerá más fuerte, más solidaria, consciente de sus propios intereses y de sus enemigos de clase. ¡Participad en la lucha - únanse a nuestro sindicato!

¡Aquí está un nuevo número del boletín anarchos sindicalista Acción Directa! 

Contiene y comenta algunos de los acontecimientos más importantes, y las luchas de los trabajadores en  Serbia y el mundo durante el último año, incluyendo:

Protestas y bloqueos contra Río Tinto 
Huelga general de Fiat Plastic
Acusaciones en Jura
Batalla por la semana no laboral 
Protestas masivas de los trabajadores metalúrgicos en España 
... y otros.

Descargar boletín anarcosindicalista Acción Directa:

CNT-AIT, Albacete: "La Taberna de Abril" es sancionada por Inspección de Trabajo






Desde el Sindicato de Oficios Varios de Albacete de la CNT-AIT queremos informar del conflicto que dimos por finalizado a principios del mes de agosto de este año contra la empresa La Taberna de Abril, por despido e impago a una de nuestras compañeras.

Como ya informamos en su momento, el conflicto finalizó con el pago de las cantidades adeudadas, después de que la empresa se comprometiera en los Juzgados de lo Social de Albacete a llegar a un acuerdo económico debido a que la empresa quería evitar a toda costa ir a juicio. Este acuerdo suponía el pago de las cantidades adeudadas en el plazo de dos meses, acuerdo que la empresa incumplió prácticamente desde el inicio.

Las acciones llevadas a cabo por nuestro sindicato contra la empresa, para obligarla a cumplir el acuerdo, dieron resultados; poniendo fin al conflicto en el plazo acordado finalmente.

Sin embargo, cinco meses después, Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Albacete nos ha informado de su actuación inspectora contra la empresa, por constatar varias irregularidades e incumplimientos cometidos por el empresario, iniciando procedimiento sancionador contra la misma.

Por todo esto, se constata que la empresa estaba cometiendo fraude de ley en la contratación, primero por utilizar contratos temporales para cubrir el servicio de sus empresas. En este sentido, la empresa estaba incurriendo en una vulneración sistemática del Estatuto de los Trabajadores y del Convenio Colectivo en tanto que no cumplía con el ratio de trabajadores indefinidos y temporales. Por esto, Inspección de Trabajo a partir de la denuncia de la CNT-AIT se le requirió a la empresa que comunicara a los trabajadores y trabajadoras que se encontraban contratados en fraude de ley, de que su condición a partir de ahora era de trabajadores indefinidos.

Por otra parte, la empresa no cumplía con el registro de jornada diario de los trabajadores y trabajadoras en el centro de trabajo. Este incumplimiento se encuentra tipificado y calificado como infracción grave según el artículo 7.5 de la Ley de Infracciones y Sanciones del Orden Social.

En materia salarial, la empresa incumplía con lo ordenado por el Convenio Colectivo en materia de pagos y redacción de las nóminas, ya que no se correspondían con lo establecido por el Convenio Colectivo, suponiendo una infracción calificada y tipificada como muy grave por el artículo 8.1 de la LISOS.

Al mismo tiempo, en los contratos a tiempo parcial tampoco aparece reflejadas la distribución de las horas de trabajo en la que deben prestar servicios los trabajadores y trabajadoras contratadas, infracción calificada y tipificada como grave por el artículo 7.5 de la LISOS.

Pese a que no contamos con la información económica de las sanciones, la LISOS prevée en su grado mínimo una sanción económica de 9.003 euros para las tres infracciones.

Finalmente, se levanta Acta de Liquidación de cotizaciones debidas por las diferencias salariales y se comunica de todo ello a la Jurisdicción Social de todos estos perjuicios.

Sin ninguna duda, este conflicto sindical ha demostrado que los trabajadores y trabajadoras de la Hostelería podemos organizarnos y luchar contra todas estas empresas explotadoras que a parte de enriquecerse en el sector, se enriquecen a través de la vulneración de derechos y del robo y el impago de salarios a sus propios trabajadores.

Sin embargo, también se ha demostrado que la clase trabajadora está dispuesta a organizarse y luchar por sus derechos y dignidad, ya que durante el conflicto, fuimos testigos de la solidaridad de otras trabajadoras y trabajadores.

Durante estos dos últimos años, hemos visto como Hellín se convertía en escenario de la Asociación Provincial de Empresarios del Turismo y la Hostelería de Albacete exigiendo la reapertura de los negocios de la Hostelería sin ningún tipo de respuesta por parte de la clase trabajadora, y apoyados por la totalidad de los partidos políticos, que defendían a todos estos establecimientos explotadores. Este hecho dejó constatado que a diferencia de la patronal más o menos organizada, las trabajadoras y trabajadores de la Hostelería no lo están, y se hace más necesario que nunca organizarse para defenderse y luchar.

Tras la actuación inspectora y habiéndose reconocido al menos tres infracciones -dos graves y una muy grave, así como la contratación en fraude de ley de la plantilla- el Sindicato de Oficios Varios de Albacete de la CNT-AIT quiere insistir en la defensa de nuestros compañeros y compañeras cuando denunciaron públicamente todas estas irregularidades, así como la vulneración de los derechos laborales por parte de la empresa. Y esta defensa se debe principalmente a que durante meses, la dirección de la empresa se ha dedicado a extender mentiras contra nuestra organización y contra nuestros compañeros.

Desde nuestro sindicato queremos dejar claro a toda la clase trabajadora de Hellín, que en nuestra organización no hay ni un solo compañero o compañera que reciba ni un euro por su militancia anarcosindicalista.

POR LA ORGANIZACIÓN AUTÓNOMA DE LAS TRABAJADORAS Y TRABAJADORES DE LA HOSTELERÍA DE HELLÍN

POR LA ASAMBLEA DE TRABAJADORES, POR LA SECCIÓN SINDICAL

La frase


“El Estado es el resultado de fuerza violenta y de sometimiento. Surgió, creció y se expandió sin ningún tipo de contrato fundacional, al igual que una banda mafiosa que practica la extorsión a cambio de “protección”.


Hans Hermann Hope