miércoles, 11 de septiembre de 2013

Días de acción confederal e internacional contra el Banco Santander - Isban


Los sindicatos de la federación regional del centro de la CNT-AIT  han organizado diversos actos de protesta en solidaridad con el conflicto sindical que comenzó hace unas semanas en Madrid contra la empresa Isban (Grupo Santander).

En la sede principal de Isban, en Boadilla del Monte, los anarcosindicalistas de Madrid han exigido la readmisión del compañero despedido de Isban por constituir una sección sindical y denunciar pública y judicialmente los atropellos de la dirección.El puesto de trabajo actual del represaliado de Isban en la empresa cesora también ha sido decorado para la ocasión provocando el enfado de la dirección.




Tras ordenar la retirada de la pancarta y obtener una negativa, la dirección se ha encargado personalmente de requisarla.

El conflicto continúa en aumento sin que la empresa dé muestras de voluntad de diálogo. Tras el despido del delegado sindical de la sección de CNT-AIT en Isban, sindicatos revolucionarios de todo el mundo federados en la AIT están comenzando a difundir el mensaje de los trabajadores en lucha y preparan acciones coordinadas. El próximo 1 de octubre la Internacional ha convocado un día de acción contra el Banco Santander en todo el mundo.

Isban, empresa perteneciente al todopoderoso Grupo Santander dirigido por Emilio Botín, mantiene un entramado de empresas "cárnicas" que actúan como Empresas de Trabajo Temporal y la proveen de mano de obra barata y precaria.

Más de 10.000 trabajadores en todo el mundo son ilegalmente cedidos a Isban, de forma que para despedir a alguien basta con comunicarlo a la "ETT" de turno. Sin coste alguno para el banco, por supuesto, ya que según ellos no se trata de un despido sino de un "cambio de proyecto" en la empresa "cárnica", que normalmente opta por despedir al trabajador o cederlo a otra empresa "cliente".

Mediante esta práctica consiguen beneficios millonarios ahorrando en contratos y despidos, además de mantener decenas de empresas sometidas a su voluntad. Todas obedecen sus directrices ya que ninguna quiere perder un "cliente" tan rentable. Algunas incluso ceden al 100% de sus trabajadores al banco, tejiendo toda una red mafiosa de subcontratación ilegal.

El clima de miedo e indefensión que viven los trabajadores de Isban es absoluto, pues temen quedarse en la calle a la mínima protesta. Esto facilita la aceptación de jornadas de trabajo surrealistas, horas extra y desplazamientos obligatorios, horarios y calendario laboral a medida, categorías y sueldos por debajo de las funciones desempeñadas e infinidad de tropelías más.

Recientemente se han producido cientos de despidos irregulares en todo el grupo Santander, enmarcados en lo que los trabajadores han denunciado como ERE encubierto. Los servicios informáticos de las oficinas de CSA Isban y Santander Backoffices (SBGM) han visto su personal reducido en porcentajes de hasta el 50% en pocos meses. Además, los elegidos para abandonar el banco han sido los trabajadores menos rentanbles y más desprotegidos. El personal externo (trabajadores ilegalmente cedidos), las madres con jornada reducida y los trabajadores desplazados en el extranjero han sido los objetivos preferidos para el recorte. Con la connivencia de gobierno y sindicatos amarillos, la destrucción masiva de empleo le sale prácticamente gratis al Santander.

Y todo ello pese a que el grupo Santander no sólo no tiene pérdidas, sino que ha obtenido unos beneficios de 2.255 millones de euros en los seis primeros meses de 2013, casi un 30% más que en el mismo período de 2012. Una actitud tremendamente hipócrita que choca con la imagen publicitaria del grupo donde se precian de levantar el país gracias a la confianza en las personas y el futuro. Se referirán al futuro de las personas millonarias que nos dirigen al paro y la miseria.

No es la primera vez que los métodos tiránicos del multimillonario Emilio Botín son denunciados, pero hasta ahora no se ha hecho justicia. En 2008 el Tribunal Supremo archivó por defectos en el proceso la causa contra Botín y otros directivos del banco por la compra irregular de Banesto. En 2012 la Audencia Nacional archivó el famoso caso de las cuentas suizas después de que la familia Botín desembolsara 200 millones de euros para "regularizar la situación".

Recientemente se han destapado nuevas barbaridades cometidas por este gigante multinacional, como el fomento de las hipotecas basura que provocaron la crisis económica actual. La entidad de crédito UCI, perteneciente al Grupo Santander, concedió durante años préstamos imposibles de pagar. No estábamos viviendo por encima de nuestras posibilidades, el banco estaba hipotecándonos por encima de nuestras posibilidades: para después aprovecharse de los impagos embargando y desahuciando a los más desprotegidos.

Es curioso que a principios de 2008, cuando la palabra crisis aún no estaba en boca de todos, el Santander vendiera prácticamente todas sus propiedades inmobiliarias. Incluso la lujosa ciudad financiera de Boadilla del Monte, sede del banco con más de 160 hectáreas de oficinas, hoteles y hasta un campo de golf, fue vendida y se mantiene alquilada desde entonces. Los directivos de Botín sabían lo que habían provocado y protegían sus intereses vendiendo a buen precio antes del estallido de la burbuja.

Otros embargos han contribuido al crecimiento del patrimonio del grupo empresarial. Mientras duraba el auge del ladrillo, el banco concedía préstamos millonarios a las empresas constructoras, algunas de ellas implicadas en el caso Malaya de corrupción urbanística. Tras la caída de las constructoras, el banco embargó sus propiedades, que son hoy colocadas a la nueva generación de "primos" que contratan sus hipotecas.

Otros caso sonado es el cobro de intereses abusivos a estudiantes universitarios a través de las cuentas del Banco Santander, que son contratadas automáticamente al matricularse en las universidades con convenios con el grupo. Una vez más el Santander usa su posición de poder para sangrar al pueblo que lo ha hecho millonario.

En esta línea anti-obrera, los intereses del Santander chocan ahora con los de los trabajadores organizados entre iguales. El despido del delegado de la Confederación Nacional del Trabajo en Isban ha supuesto el detonante de la rápida escalada del conflicto, pues la vulneración de la libertad sindical no va a ser tolerada aquí ni en ningun sitio.

El mundo entero va a enterarse de los trapos sucios de la familia Botín y el Grupo Santander. Nosotr@s nunca nos rendimos y no van a conseguir callarnos con sus sobornos y su represión.

SOLIDARIDAD CONTRA EL GRUPO SANTANDER - ISBAN
READMISIÓN COMPAÑERO DESPEDIDO.