martes, 20 de noviembre de 2007

Japón vuelve asesinar ballenas

En 2001 un alto funcionario japonés dijo que las ballenas minke "son las cucarachas de los mares".
Gobiernos, organizaciones e investigadores de muchos países consideran que el programa japonés sirve de pantalla para fomentar la caza comercial de la ballena, cuya carne es muy preciada en el país asiático.
Japón había anunciado su intención de ampliar su pesca anual en los mares antárticos de 400 hasta 935 ejemplares de ballenas minke (Balaenoptera acutorostrata), además de 50 de la especie común (Balaenoptera physalus) y 50 yubartas o jorobadas (Megaptera novangliae) que, según organizaciones ecologistas, corren peligro de extinción.
Sin embargo, la CBI sometió a votación la propuesta de Tokio -durante su reunión anual, en Ulsan, Corea del Sur- y 30 países se opusieron a ella.
Aunque 27 países la apoyaron, entre ellos Islandia y Noruega, y uno se abstuvo, hubo dudas sobre este respaldo, ya que Japón ha reconocido en el pasado que utiliza la ayuda exterior para obtener apoyo a su campaña destinada a que se levante la prohibición internacional de la caza.
Se cree que varios países caribeños y del Pacífico Sur han aceptado ayuda financiera a cambio de respaldar a Japón en sus esfuerzos por que se permita cazar ballenas con fines comerciales.
Santuario del Océano Antártico
La CBI también rechazó, por 30 votos contra 25 y dos abstenciones, una propuesta japonesa de abolir un "Santuario del Océano Antártico", establecido por la comisión.
El tamaño de la muestra se ha determinado para obtener resultados estadísticamente significativos

Akira Nakamae, comisionado adjunto japonés
Sin embargo, tras la votación, la delegación japonesa insistió en que continuará con su programa, llamado JARPA-2, y aseguró que éste se ajusta a las reglas de la CBI.
"Implementaremos JARPA-2 según el plan porque el tamaño de la muestra se ha determinado para obtener resultados estadísticamente significativos", dijo el comisionado adjunto japonés, Akira Nakamae.
Según la Convención Internacional para la Regulación de la Caza de Ballenas, refrendada en 1946, prácticamente cada país puede decidir cuántas ballenas matar en nombre de la ciencia.
Después de que la moratoria de la CBI sobre la caza comercial entrara en vigor en 1986, Tokio autorizó el Programa Japonés de Investigación Ballenera en la Antártica, JARPA, bajo el cual caza 440 ballenas minke anualmente en el Pacífico Sur.

Pescadores japoneses matan cada años a cientos de ballenas "con fines de investigación".
De conformidad a otro programa estatal, JARPN, barcos japoneses matan cada año a otras 100 ballenas minke, 50 Bryde (Balaenoptera edeni), 100 sei (Balaenoptera borealis) y 10 cachalotes (Physeter macrocephalus) en el nordeste del Pacífico.
En 2001, el director de la Agencia de Pesca de Japón, Maseyuku Komatsu, defendió la caza de las ballenas minke con una frase que recorrió el mundo: "son las cucarachas de los mares porque son demasiado numerosas".
Dudas
Un grupo de 63 científicos que colaboran con la Comisión Ballenera Internacional pusieron en duda la validez del programa japonés.
"No es científicamente válido analizar la propuesta de JARPA-2 antes de que la CBI pueda estudiar en detalles los resultados de los 18 años de la investigación original", dijeron en un comunicado.
No es científicamente válido analizar la propuesta de JARPA-2 antes de que la CBI pueda estudiar en detalles los resultados de los 18 años de la investigación original

Comunicado de 63 científicos
"Con la nueva propuesta, Japón aumentaría su caza anual a niveles próximos a las cuotas comerciales anuales para las ballenas minke antárticas que estaban en vigor antes de la moratoria", añadieron.
Diferentes grupos de protección de los animales también condenaron la insistencia de Japón en cazar ballenas.
"Es hora de que Japón respete a un foro internacional que ha dicho, por 41 vez en 18 años, que no hay justificación para ese programa de investigación", le dijo a la BBC Patrick Ramage, del Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat (Ifaw, por sus siglas en inglés).
"Nos alienta el voto, pero nos consterna que más de mil ballenas morirán este año bajo los arpones japoneses, en una región que supuestamente es un santuario", añadió.