sábado, 8 de diciembre de 2018

Charlottesville, (USA): el neonazi James Alex Fields, declarado culpable del asesinato de Heather Heyer



El neonazi que arrolló a un grupo de antifascistas en Charlottesville el pasado 12 de agosto, causando la muerte a
la asistente legal y activista por los derechos civiles Heather D. Heyer, ha sido declarado culpable de asesinato en primer grado. James Alex Fields embistió su vehículo contra quienes protestaban pacíficamente en la calle contra los supremacistas blancos. El impacto provocó la muerte de Heather Heyer, de 32 años, y que 35 personas resultaran heridas. El jurado dio su veredicto tras fallar que Fields actuó con premeditación.

El Tribunal de Circuito de Charlottesville, Virginia, desestimó los argumentos de los abogados de Fields, quienes aseguraron que el joven "actuó en defensa propia". La condena llega tras escucharse durante seis días los testimonios de los sobrevivientes y detallarse las lesiones mortales de Heyer.

El acusado fue declarado culpable de los 11 cargos que afrontaba y puede ser sentenciado a pasar el resto de su vida en la cárcel a partir del próximo lunes, fecha en la que inician las deliberaciones sobre su pena. Además, todavía le espera un juicio federal por delitos de odio que conlleva la posibilidad de la pena de muerte.

Los abogados de Fields defendieron que su cliente no actuó por maldad, sino por temor a su propia seguridad y por confusión. En el juicio mostraron un vídeo en el que se veía al acusado al volante de su vehículo, un Dodge Challenger color gris, cuando retrocedió lentamente para luego acelerar a toda velocidad y arrollar al grupo que se habían congregado para hacer una contramanifestación en respuesta a una protesta de la extrema derecha.

Entre las pruebas acusatorias también se presentó un diálogo vía mensajes de texto entre la madre de Fields y su hijo, en el que él le comentaba que iba a ir a la manifestación. Ella le pedía que se cuidara. "No somos nosotros quienes tenemos que tener cuidado", le respondió poco antes del suceso. Su advertencia iba acompañada de un meme de Adolf Hitler.

Horas antes del suceso, Fields había participado en una marcha de grupos supremacistas en la que llevaba un escudo de la organización neonazi Vanguard America. Portaba un escudo negro con dos hachas blancas entrecruzadas, un símbolo habitual entre los movimientos supremacistas. Detrás de Fields, se veían banderas confederadas y la estatua de Robert E. Lee, el general de la Confederación de la guerra civil estadounidense.

La chispa que encendió el ambiente de crispación en la tranquila ciudad universitaria fue la decisión del Ayuntamiento de Charlottesville de retirar la estatua de Lee de un parque de la ciudad. La extrema derecha quería mantenerla y los contramanifestantes, de organizaciones negras y antifascistas, defendían desmantelar el monumento al considerarlo un legado esclavista. Las estatuas siguen ahí. Al igual que el dolor causado por el enfrentamiento entre los habitantes de Charlottesville.